Por desgracia con la muerte de la televisión analógica ha entrado en nuestros hogares "CyL 8" o cómo hacerte a la idea de la idiosincrasia del vallisolenano sin moverte del sofá.
Pues resulta que el otro día hubo debate. Digo, voy a verlo, que va sobre el aborto, algo aprenderemos, teniendo en cuenta que todos los contertulios son tíos de esos que todo lo saben. Empezando por la izquierda: un muchacho repeinado, con cara de torero y ropa de padre. No le dejaban hablar, apenas hizo cuatro gestos de asentimiento y disentimiento.
Un señor con aspecto de capataz, no sé de que, pero capataz parecía. Opinó bastantes memeces de esas que uno repite como un loro tras leerlas en su diario habitual. Al final leyó un poema en clave de humor que recogía todos los temas de la tertulia. Algún niño se ha ganado 20 euros.
El presentador: un contertulio más, puesto que no había nada que moderar, todos de acuerdo: el aborto es malo, el Gobierno también. Un señor que es profesor de universidad, tiene una novia joven. En ciudades como ésta todo se sabe. Tiene el síndrome de Peter Pan y el pelo como Pepe Oneto, pero un poco rizado; un putero remolachero con pulseras de cuero.
El último, dominguero de lunes a domingo, le piden una conclusión que se acaba el tiempo: "yo a las mujeres les deseo que no tengan días que celebrar", todas las manzanas de Adán suben y bajan, toca explicar: "que no haya día de la madre vamos", (del padre no dijo nada), "que los días de las mujeres son todos los días". Lo arregló.
Nada, que cuando haya un debate sobre fimosis quiero ir, me pido hacer el poema, verás qué cosa bonita me sale.
Los curas me han convencido: si me viola un lince y me deja embarazada tendré a la criatura. Es cierto que los linces, como el resto de los animales no gozan de los derechos que los humanos, sobre todo los laicos, se fueron ganando a base de sufrimiento; por lo que les debemos el esfuerzo de sacarlos adelante, a pesar de la situación económica que nos azota, hacerles un hueco en nuestros hogares y propiciarles una educación que los haga animales de bien.
La Conferencia Episcopal reivindica en sus carteles la protección de estos felinos con pincelitos en las orejas comparando una cría de esta especie con otra de la humana. Nunca pensé que les importara la inminente extinción de este animal, pero hay que reconocer que pasar de ver con buenos ojos que Dios le ordene a un tío que sacrifique a su hijo a defender a especies indefensas es un gran paso; hasta los curas evolucionan en sus ideas. Esto es una buena noticia. Dentro de nada repartirán preservativos a los conejos. Yo me uno a su causa haciendo un llamamiento a la sensibilización: NO AL ABORTO DE LINCES, protege su vida.
Corren tiempos de crisis, pero no hablo de la crisis económica que nos afecta en estos momentos, sino de la crisis moral, ideológica, ecológica... que asola el mundo desde hace muchos años.
A veces no sabemos por qué estamos aquí: si no estamos contentos con nuestro físico, si no estamos orgullosos de lo que pensamos, si no nos gusta nuestro trabajo, si nuestra pareja no nos pone, si no tenemos tiempo libre, si se nos ha pasado el arroz para tener hijos y plantar un árbol ya nos la suda... ni siquiera tenemos valor para ingerir a la vez todos los ansiolíticos que nos han recetado. Ni hablar, claro está, de lo que puedan afectarnos situaciones ajenas a nosotros mismos, si es que eso nos sucede.
Cuando el panorama está más feo que Nueva York en Deep Impact se produce un hecho mágico, que nos devuelve el optimismo: Coca Cola hace un anuncio.
El señor español, culto, sano, pudiente y cuerdo más mayor le escribe una carta al bebé español, con futuro prometedor, sano y de papás pudientes más joven. Viene a decirle que pase de todo y que sea feliz obviando todas las cosas desagradables con las que se cruce. Ya estamos prejuzgando, ¿y si la chiquilla quiere ser misionera?
Dice el señor Mascaró: "He vivido 102 años y te aseguro que lo único que no te va a gustar de la vida es que te va a parecer demasiado corta". Se nota que no ha salido de la masía en toda su vida y que no tiene tele.
Aitana, al abuelo se le han olvidado algunas cosas: cuando te hayan bautizado te vas a ir a casa a echar las horas con una chavala probablemente sudamericana hasta que hagas la comunión, te regalarán entonces una consola de última generación y cuando pasen unos años echarás las horas en internet buscando información acerca de las relaciones sexuales, chateando y conociendo a gente mayor que tú. Irás al instituto con mascarilla antigas y después a una Universidad privada (que públicas ya no creo que queden). Harás dieta, conocerás en los libros a los osos pardos, te asarás de calor en verano, lavarás con el Kalia Vanish Oxi action multi que anunciará una rubia que, aún viniendo del futuro, irá vestida como los de "V" y te encantará enseñarle a la gente el anuncio en que saliste. Tendrás unos cuantos novios y te casarás joven, tendrás un bebé con el color de ojos que tú quieras, que podrá cuidar Josep Mascaró, que como ha sido taaan feliz, vivirá un montonazo de años para cuidar no sólo de tus hijos, sino de tus nietos. Te divorciarás por el Skype en un par de minutos y te pillarás una baja por depresión durante 10 años, luego te jubilarás y no tendrás dónde caerte muerta porque las pensiones ya no existirán. Entonces ingerirás a la vez todos los ansiolíticos que te han recetado. Creo que no me dejo nada, pero vamos que has venido aquí para ser feliz.
Coca Cola trató de hacer una película de "Cartas a un joven español" y quedó ésto como resultado. Esta bazofia se sentimentalismo fácil con la que se emocionan los mismos que lloran cuando eliminan a su preferido de Gran Hermano. Hay mucha gente que sí puede ofrecernos este tipo de mensajes. Coca Cola no, una multinacional no.
No puedo evitar escuchar las conversaciones de las señoras que se encuentran en la sala de espera del ambulatorio o en la cola del super. Esas mujeres ávidas de información ajena, que cuanto más negativa la perciben más ahuecadas se van para casa y no sueltan prenda de sus melodramas domésticos. Eso sí, si airean sus miserias ya pueden darse con un canto en los dientes los niños de Sudán que éstas sí que tienen un problemón. La clave está en el "pues yo más".
Hace tiempo las conversaciones eran así:
- Mi hija la mediana está de secretaria, que dice que el jefe es "muy eso" está muy contenta con él. - Ah pues la pequeña mía se metió en venta de pisos y oye, gana bien, es cómodo el trabajo y como ahora han hecho tanto tanto... Vamos que se compró uno ella, enorme. - Pero, ¿y lo de tu marido se solucionó? como me ha dicho la Carmen que traía ayer mala cara... - Que nos vamos de público donde el Torreiglesias, ¿no te lo dije?
El otro día ya oí cosas como ésta:
- ¿Carlos? pues hija, con esto de la crisis ha dicho que se iba, que para estar así, unos días trabajando, otros no... que se busca otra cosa. - Ah, pues como mi sobrino, que ya no va porque dice que no le hace falta estar con la incertidumbre, si tiene una ilusión que pa qué, que van a ser padres ahora. - Ah, pues así disfrutan del crío oye... Pero vamos que tendrán de darle de comer. Digo yo, vamos. - Yo lo que estoy es fastidiadísima con el juanete, guapa.
La sartén le dijo al cazo: - Te jodes, que yo soy antiadherente.
Anoche olían los estudios de TVE a paternalismo. Las dos orejas (gachas) y el rabo (entre las piernas) para Zapatero, que con sus cejas consigue entrecomillar todo lo que dice mientras hace su faena.
Viva el individualismo: Tengo una pregunta para usted: ¿tiene un trabajo para mí?
Nada sobre la separación Iglesia - Estado, sobre las ayudas a la dependencia, sobre la crisis ecológica, sobre la situación dudosamente legal de los ricachones de nuestro país, sobre su ley de Punto Final, se me ocurren cuarenta cosas. Tan solo Rafael hizo una pregunta acertada y fundamentada, en mi opinión.
El momento más patético: tomar a Izaskun por una subnormal. Los que hemos tratado con gente con síndrome de Down sabemos que pueden hacer una pregunta al presidente de un gobierno sin que todo dios aplauda como si de una hazaña se tratara el mero hecho de leerla, (habría que haber hecho la ola a más de uno). Una sonrisita tierna por si se cabrea, un acercamiento por si la muchacha además no oye bien y una promesa: la de estudiar la posibilidad de contratarla (¿sería a dedo?), cuando ya es dependienta de una bombonería. Le dice al final "te agradezco lo bien que lo has hecho" ¡zas zas!, (una foca aplaude en mi cabeza), no te podemos decir lo mismo ZP.
Ya es una discriminación positiva que los empleadores reciban ayudas al acordarse de estas personas, ojalá no fuera necesaria; pero el respeto no se mide de ese modo. Empezemos por valorar sus capacidades, es obvio las que no tienen, y tratémosles al menos como al resto de los adultos cuando se dé el caso.
En resumen, dos pinceladas: si te ofrecen una oportunidad como ésta qué menos que prepararte una buena pregunta, informándote previamente, para que tu minuto sea de oro y no de latón. No critiquemos tanto aquello de papá-Estado cuando es evidente que así queremos que siga siendo. ¿Presentará la hermana Milá alguna vez este programa? Si es un poco como Gran Hermano...
Está claro quién manda aquí: el moreno; que tiene un amigo menos agitanado a quien ha ofrecido la oportunidad de lucirse en los estribillos con la condición de poner todo su sentimiento en el intento, que para eso se le ha ocurrido a él lo de la boca de fresa.
No perderse el minuto 1:02, si digo "estrella" miro p´arriba y señalo:
2. La Húngara:
Ha hecho cancioncitas con mucha gente del panorama musical (con todo el significado de la palabra panorama) pero sin duda, el temazo que se marca con su hija Laury "La Hungarilla" nos da una pincelada de su rollo maternofilial: - Tenía 15 años cuando te parí y me cagué veinte veces en mi mala sombra, pero vamos, que al que te toque un pelo rubio - candela le reviento la cara a hachazos. - Si mama, y yo le asusto que grito más que tú.
3. Raíces gemelas:
Digamos que lo underground está aquí en cuanto a estética y temática se refiere. Dedicarle una canción de amor a una barca no sé cómo se llama, pero seguro que acaba en -filia. De todas formas por el flequillo deduzco que son Emos, así que estas cosas no hay que tenérselas en cuenta, que se lo pueden tomar a mal tirar por la vía del suicidio o autodesaparición.
Un estribillo largo de cojones repetido hasta seis veces da lugar a una insidiosa idea de "quiero follarme a mi barca" caiga quien caiga. Para sorpresa mía, según sus talifanes del youtube, Gerard Depardieu trabajaba la fresa (copio y pego):
- Hola laurita me podrias decir si estos 2 hermanos son hijos de un señor de palos de la frontera que tiene fresas, esk mis padres han estado alli trabajando y creen que son ellos, gracias ah y cantan muy bien
- pues si!!! son ellos no te as confundio, pero vams ellos tamben trabajan en las fresas cn el padre se ve k la fama no se les a subio a la cabeza a pesar de cantar sigen cn su trabajo gracias x tu apoyo